El Átomo

Estructura atómica

Los entusiastas de la física clásica, de la obra de Galileo, Newton y los demás, sostienen que la prueba de su enorme poder y, para algunos, de su verdad, está en su gran poder de predicción. Si se conoce bien la situación del sistema en algún momento y se conocen las fuerzas que actúan sobre él, se puede predecir con certeza cómo estará en un momento futuro.

La historia reside en que, la Tabla original de, Mendeleyev, contaba con dos casillas vacías en la quinta y sexta columna. La confianza enorme en su Ley Periódica llevó a Mendeleyev a dejar estos dos huecos. Si hubiera colocado los elementos en sucesión, a partir de allí se habría perdido la hermosa regularidad y habrían dejado de estar los elementos similares debajo de los similares. Él prefirió afirmar que debían faltar dos elementos. No sólo eso, sino que, apoyado en la misma confianza, predijo las propiedades físicas y químicas en función de los dos lugares vacíos en la tabla, haciendo las analogías con los que estaban contiguos en ella. Así predijo el comportamiento químico de los elementos, el tipo de mineral en el que se podían encontrar y, en fin, la mayoría de sus propiedades. Sabiendo cómo y dónde buscar, los dos elementos, el Galio y el Germanio, fueron encontrados muy pronto y se vio que sus propiedades eran casi idénticas a las predichas por el químico ruso.

Este texto ha sido escrito por el Dr. José Luis Villaveces, Subdirector de Colciencias; profesor grupo de química teórica Universidad Nacional de Colombia, Bogotá , tomado de la versión electrónica de la revista colombiana deslinde.

Ahora imaginemos que somos ayudantes de Mendeleyev y debemos completar la siguiente tabla periódica.


¿Cuántos elementos hacen falta en dicha tabla?

¿Cuántos protones tienen cada uno de los elementos faltantes?

Ahora compara tus respuestas con los datos que se encuentran en la tabla periódica digital.


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